El músculo bíceps está formado por dos vientres musculares, que son una cabeza larga y otra corta. La cabeza larga del bíceps se origina dentro del hombro y es conocida como el bíceps proximal.
El bíceps proximal tiene una porción dentro de la articulación del hombro; Esta porción es más sensible a lesionarse. De hecho esta afectada hasta en un 80% en las roturas del manguito rotador.
El tendón del bíceps pasa por un canal en la cara anterior del hombro, llamado corredera bicipital, donde también se producen muchos de los problemas.
Es la inflamación del tendón largo del bíceps y representan un 5% de las tendinitis, localizadas a nivel de la corredera bicipital por anomalías de esta o sobrecarga funcional.
Es característico un dolor en la cara anterior del hombro, que a veces se puede irradiar hasta el codo. Comienza de forma insidiosa y en ocasiones después de un traumatismo.
Para diagnosticarlo, el traumatólogo puede reproducir el dolor palpando la zona donde el tendón está lesionado. Se pueden realizar radiografías para valorar si hay calcificaciones en el tendón y en ocasiones una resonancia magnética para valorar si existen mas patologías dentro del hombro.
El tratamiento de la tendinitis se inicia de forma conservadora durante 6 meses y si no hay mejoría se podría realizar una cirugía asociada como se dijo anteriormente a reparación del manguito de los rotadores si además existe rotura.
Asociada habitualmente a otro tipo de lesiones como la rotura del tendón del subescapular. El paciente nota que “se le sale algo” en el hombro. Puede ser útil la realización de una ecografía y en ocasiones una resonancia magnética para valorar las lesiones asociadas.
El tratamiento suele ser quirúrgico
Se trata de una lesión relativamente frecuente en personas jóvenes y que practican deportes de lanzamiento (deportes de raqueta, lanzamientos de balón, crossfit, etc). Se produce una rotura en la inserción superior de la porción larga del bíceps en el labrum glenoideo. Estas lesiones conocidas con las siglas SLAP produce dolor generalmente irradiado a la cara posterior del hombro. El llevar el brazo hacia atrás y en rotación externa (posición de lanzamiento) aumenta el dolor. También suele doler con la tracción del brazo al coger pesos como la bolsa de la compra por ejemplo, o al colgarse de una barra en deportes como crossfit y calistenia.
A parte de la exploración en consulta, se puede confirmar el diagnostico con una artroresonancia. Dependiendo del tamaño y configuración de la rotura (la clasificación de las lesiones SLAP es bastante extensa) muchas veces se debe intervenir quirúrgicamente si no hay mejoría con el tratamiento conservador. Algunas veces la porción larga del bíceps se fija en una zona más distal en el brazo dejando de producir tracción en su inserción original (tenodesis subpectoral) y otras veces es necesario reparar el labrum superior.
Tenodesis subpectoral de la porción larga del bíceps
Es más frecuente en mayores de 40 años. En pacientes mayores de 60 años y si no hay más lesiones asociadas, el tratamiento es conservador.
Al igual que la luxación, es frecuente encontrar otras lesiones en el hombro, como pueden ser las rotura del manguito rotador.
Cuando se rompe el tendón se nota un crujido, luego aparece el dolor y un hematoma a nivel del brazo, que mejora habitualmente en pocos días. Incluso en muchos casos mejora del todo el dolor del hombro, dejando una deformidad estética en el brazo, conocida como "bíceps en Popeye".
El tratamiento inicial suele ser conservador, con reposo durante 3 semanas. En paciente jóvenes y activos el tratamiento suele ser quirúrgico.
El tratamiento quirúrgico en todas las patologías del bíceps proximal, suele ser tenotomía (cortar dicho tendón) o tenodesis (sutura del tendón a hueso o un músculo cercano).
Tras la cirugía se coloca un cabestrillo las primeras 3-4 semanas. La vuelta a actividad normal sin restricciones suele ser a los 3-4 meses de la cirugía, si se realizó tenodesis.
Bíceps en Popeye